Neuromodulación en fisioterapia

Qué es la neuromodulación en fisioterapia y para qué sirve

La neuromodulación en fisioterapia es una de las técnicas más avanzadas dentro del campo de la fisioterapia moderna. Forma parte del grupo de tratamientos conocidos como fisioterapia invasiva y consiste, esencialmente, en estimular el sistema nervioso periférico a través de impulsos eléctricos controlados que se aplican con una aguja parecida a la utilizada en punción seca.

Esta técnica tiene como objetivo modular la actividad neurológica para conseguir un efecto terapéutico, especialmente en pacientes con dolor crónico, lesiones de larga duración o disfunciones musculares persistentes. En otras palabras, no actúa directamente sobre músculos o articulaciones, sino que reajusta el funcionamiento del sistema nervioso periférico, permitiendo que el cuerpo vuelva a autorregularse y recupere su equilibrio funcional.

En mi experiencia, la neuromodulación percutánea es una técnica muy eficaz para tratar patologías como la ciática, la fascitis plantar, afecciones del túnel carpiano, el manguito rotador, el dolor neuropático y crónico, hernias discales, protusiones discales, entre otras. La mejora que se logra suele ser rápida, notable y sostenible.

Este tipo de intervención se realiza de forma ecoguiada para asegurar la precisión del punto de estimulación, lo cual la convierte en una herramienta segura y altamente específica.

Cómo funciona la neuromodulación en los tejidos

La neuromodulación actúa sobre los tejidos estimulando puntos neuroreactivos específicos a través de una corriente eléctrica de baja frecuencia aplicada mediante una aguja. Este proceso desencadena una serie de respuestas fisiológicas con un impacto directo sobre la percepción del dolor y la capacidad de los tejidos para repararse.

Lo primero que provoca esta estimulación es una respuesta inflamatoria inmediata. Pero no se trata de una inflamación negativa o dañina, sino de una reacción que activa el sistema de autorregulación del cuerpo, como si el organismo interpretara la estimulación como una señal para comenzar su propia reparación interna.

El resultado es la liberación de sustancias antiinflamatorias y analgésicas endógenas, como las endorfinas, junto a una mejoría en la circulación y una reorganización de la actividad eléctrica del nervio estimulado.

Este principio es el que la convierte en una herramienta idónea para el tratamiento del dolor neuropático, el dolor crónico y las lesiones musculares que no han respondido bien a otros tratamientos convencionales.

Neuromodulación en lesiones deportivas

En el ámbito deportivo, la neuromodulación ha demostrado ser una aliada potente. Muchos atletas padecen lesiones que afectan su sistema neuromuscular y generan disfunciones que van más allá del músculo dañado. Aquí es donde la neuromodulación entra en juego, no solo acelera la regeneración del tejido, sino que también mejora el control motor y la coordinación neuromuscular, aspectos fundamentales para prevenir recaídas.

He podido comprobar que su uso en tendinopatías crónicas, como la del manguito rotador o la rotuliana, mejora notablemente la capacidad del músculo para activarse correctamente y sin dolor. Incluso en lesiones como la fascitis plantar o la pubalgia, permite una recuperación más eficiente.

Neuromodulación en dolor crónico

Una de las principales indicaciones de esta técnica es el tratamiento del dolor crónico. Cuando el sistema nervioso lleva mucho tiempo activado por un estímulo nocivo, se vuelve hipersensible, y es ahí donde la neuromodulación ayuda a «resetear» esa respuesta alterada del sistema nervioso.

Pacientes con lumbalgias persistentes, ciáticas de larga evolución o incluso personas que han pasado por cirugías vertebrales encuentran en esta técnica una forma de aliviar su dolor sin recurrir a fármacos o tratamientos invasivos de mayor riesgo.

Principales beneficios de la neuromodulación para el dolor

Entre los muchos beneficios que ofrece la neuromodulación en fisioterapia, estos son los más destacados, alivio del dolor inmediato y sostenido, al estimular el nervio afectado, se produce una regulación en la percepción del dolor que suele ser notoria desde las primeras sesiones, la activación del sistema nervioso para autorregularse, se potencia la capacidad del cuerpo para generar sus propios analgésicos naturales, la mejora del control motor, indispensable para la correcta ejecución de movimientos y para una rehabilitación completa.

E incluso notarás la reducción de inflamación y mejor oxigenación, gracias a los efectos vasodilatadores y antiinflamatorios de la estimulación eléctrica, este es un tratamiento personalizado y seguro, al ser ecoguiada, la técnica se adapta perfectamente a la anatomía y situación del paciente, reduciendo el riesgo de errores.

Tipos de neuromodulación en fisioterapia

En fisioterapia se utilizan principalmente dos grandes tipos de neuromodulación, la percutánea y la transcutánea. Cada una tiene indicaciones específicas y niveles de profundidad distintos.

La neuromodulación percutánea, es la técnica invasiva por excelencia, donde se introduce una aguja en contacto directo con el nervio o el tejido a tratar, siempre bajo guía ecográfica. Esta es la que suelo emplear con mayor frecuencia en clínica y con la que mejores resultados he obtenido en patologías complejas.

La neuromodulación transcutánea, no requiere aguja. Se utiliza con electrodos sobre la piel, como los que usan los dispositivos de TENS (estimulación nerviosa transcutánea), pero con parámetros de frecuencia distintos. Su efecto es más superficial.

Indicaciones y contraindicaciones del tratamiento

Las dolencias para las que está principalmente indicada la neuromodulación son el dolor lumbar, ciática y radiculopatías, las lesiones del manguito rotador, las tendinopatías resistentes, el dolor miofascial crónico, el síndrome del túnel carpiano, la fascitis plantar, y además hernias y protusiones discales.

Las contraindicaciones son mínimas, pero se debe tener especial cuidado en,

  • Embarazo (por precaución)
  • Portadores de marcapasos
  • Infecciones locales en el sitio de aplicación
  • Coagulopatías o pacientes anticoagulados sin control médico

Diferencias entre neuromodulación percutánea y otras técnicas

A diferencia de técnicas como el TENS o la electroterapia convencional, la neuromodulación percutánea actúa de forma mucho más específica, ya que estimula directamente los nervios implicados en el problema. La profundidad de acción, combinada con la guía ecográfica y la precisión de la aguja, le da una ventaja terapéutica notable.

Además, al estar incluida dentro de la fisioterapia invasiva, puede combinarse con otras técnicas como la electrólisis percutánea (EPI) o la punción seca, potenciando los efectos terapéuticos.

Cómo puede la neuromodulación acelerar tu recuperación

Una de las ventajas más potentes de esta técnica es su capacidad para acelerar procesos que en otros contextos tardarían semanas o incluso meses en mejorar. La activación neurológica que se consigue permite que músculos que estaban inhibidos o bloqueados por dolor vuelvan a activarse correctamente, facilitando la ejecución de ejercicios, el movimiento y el retorno a la actividad normal.

En mi experiencia, la clave está en integrar la neuromodulación en fisioterapia dentro de un plan de tratamiento completo, incluyendo ejercicio terapéutico, reeducación postural y trabajo funcional. Pero es indudable que la neuromodulación es un catalizador de la recuperación, especialmente en fases donde el dolor impide avanzar.

Si quieres saber más sobre esta técnica, no dudes en llamar a nuestra clínica MUV y te asesoraremos para poder darte la mejor terapia que tu cuerpo necesita.

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