Fisioterapia del suelo pélvico en clínica MUV

Qué es la fisioterapia del suelo pélvico y por qué es tan importante

La fisioterapia del suelo pélvico es una especialidad aún desconocida para muchas personas, incluso dentro del mundo sanitario. Solemos pensar que su campo de acción se limita a la incontinencia o a la preparación para el parto, pero en realidad se trata de una disciplina con un alcance mucho más amplio y profundo.

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior, sosteniendo órganos vitales como la vejiga, el útero o el recto. Cuando esta zona está debilitada o descompensada, pueden aparecer múltiples problemas que afectan tanto a mujeres como a hombres, aunque en la práctica clínica las mujeres representan el mayor número de consultas.

Aquí es donde entra en juego la fisioterapia especializada, que no se limita a tratar síntomas aislados, sino que aborda el problema desde un enfoque integral. No es solo un trabajo de fuerza muscular; se trata de evaluar, educar, movilizar y rehabilitar todo el sistema pelviperineal.

Desde fuera, puede parecer una intervención menor, pero lo cierto es que quienes pasan por esta terapia suelen decir que les cambia la vida.

Problemas comunes por debilidad del suelo pélvico

Cuando se habla de fisioterapia pélvica, muchas personas piensan inmediatamente en problemas de incontinencia urinaria. Y es cierto que este es uno de los motivos más frecuentes de consulta. Sin embargo, este campo de la fisioterapia va mucho más allá.

La fisioterapia del suelo pélvico interviene en una amplia gama de situaciones  prolapsos (descenso de órganos), dolor pélvico crónico, disfunciones sexuales (dolor en las relaciones, vaginismo, anorgasmia), tratamiento de cicatrices (como episiotomías o cesáreas), preparación al parto y recuperación posparto, estreñimiento funcional, incontinencia fecal o incluso alteraciones derivadas de intervenciones quirúrgicas urológicas o ginecológicas.

Y lo más sorprendente para muchos pacientes es que no se trata solo de «ejercitar los músculos», sino de una intervención global que incluye educación, liberación de tensiones, terapia manual, técnicas de reprogramación postural y trabajo abdominal profundo.

En consulta, muchas veces tenemos que desmontar la idea de que solo tratamos embarazadas o que únicamente hacemos ejercicios de Kegel. “La gente se piensa que a lo mejor solamente trabajamos temas de incontinencias o dolor, o solamente preparamos a las mujeres para el parto”, comentan algunos fisioterapeutas. Pero no, la realidad es mucho más rica y profunda.

Incontinencia urinaria y su relación con el suelo pélvico

La incontinencia urinaria es uno de los motivos más comunes de consulta en fisioterapia del suelo pélvico, pero también uno de los más malinterpretados. No es algo exclusivo de mujeres mayores ni una consecuencia inevitable del envejecimiento. A menudo, se trata simplemente de una musculatura pélvica debilitada, descoordinada o desprogramada.

El suelo pélvico actúa como un cierre activo de la vejiga. Cuando esta musculatura pierde tono, reflejo o sincronización con la presión abdominal (por ejemplo, al toser o reír), se producen pérdidas involuntarias de orina. Este tipo de incontinencia se llama de esfuerzo, y puede mejorar radicalmente con tratamiento específico.

Pero también existen otras formas: la incontinencia de urgencia (asociada a contracciones involuntarias del detrusor), la mixta (una combinación de las anteriores) y la incontinencia funcional, por alteraciones neurológicas o posturales.

La fisioterapia aborda todas estas desde una perspectiva global: reeducación vesical, fortalecimiento, técnicas de inhibición reflejas, cambios posturales y educación en hábitos saludables. Y sobre todo, ayuda a normalizar una situación que nunca debería vivirse en silencio ni con vergüenza.

El suelo pélvico y dolor lumbar tienen una conexión clave

El dolor lumbar crónico es uno de los grandes males modernos. Lo que pocos saben es que su origen puede estar estrechamente relacionado con el suelo pélvico. Esto se debe a que ambos sistemas comparten funciones de estabilización del tronco y de control de presiones internas.

El transverso del abdomen, el diafragma, el suelo pélvico y los multífidos forman lo que se conoce como el “core profundo”. Cuando uno de estos elementos falla o está descoordinado, los demás se ven forzados a compensar, generando sobrecargas y tensiones que pueden manifestarse como dolor lumbar.

Un suelo pélvico débil, hiperactivo o con mala coordinación respiratoria puede ser el origen de un dolor de espalda que lleva años tratándose con poco éxito. Por eso, en fisioterapia avanzada, se evalúa también la función pélvica incluso en pacientes que consultan solo por lumbalgias.

Además, al mejorar la sinergia entre el periné y el abdomen profundo, se reduce la presión intraabdominal mal gestionada, se equilibra la postura y se mejora la movilidad lumbopélvica. Todo esto no solo reduce el dolor, sino que mejora la funcionalidad y previene recaídas.

Cómo la tensión en el periné afecta al parto

Uno de los aspectos más interesantes de la fisioterapia pélvica es su papel en la preparación del cuerpo para el parto. Aunque cada vez más mujeres acuden a clases de preparación al nacimiento, todavía existe un gran desconocimiento sobre el cuidado específico del periné durante el embarazo.

Y aquí viene un dato clave  un periné que llega tenso al final del embarazo tiene muchas más probabilidades de sufrir una lesión durante el parto. ¿Por qué? Porque si le pedimos que se estire sin haberlo preparado previamente, lo más probable es que no pueda hacerlo correctamente, y eso puede derivar en un desgarro o en la necesidad de una episiotomía.

Desde la fisioterapia, esto se trabaja de forma directa mediante el masaje perineal y técnicas manuales específicas que buscan flexibilizar y preparar esa musculatura para que responda mejor al momento del nacimiento.

“Lo que hacemos nosotros es preparar vuestro cuerpo, vuestro periné exactamente, con una cosa que se llama masaje perineal… para que se genere la menor lesión posible. Un periné que está muy tenso, al final del embarazo, si tú le pides que se estire… se rompería o tendrían que hacer una episiotomía”, es algo que explicamos una y otra vez a nuestras pacientes.

No se trata de milagros, pero sí de reducir riesgos y ganar en calidad de experiencia.

Preparación al parto con fisioterapia

En el contexto del embarazo, la preparación física del suelo pélvico es una herramienta fundamental para afrontar el parto con mayor confianza y menor riesgo de complicaciones. Aquí entra en juego una técnica específica que está ganando cada vez más protagonismo  el masaje perineal.

Este masaje, cuando es guiado por un fisioterapeuta especializado, tiene como objetivo flexibilizar la musculatura del periné, mejorar la percepción corporal de esa zona y facilitar su capacidad de distensión durante el parto. A diferencia de otros métodos, no se trata solo de seguir una rutina  cada cuerpo tiene una historia, una tensión acumulada, una biomecánica particular.

-“Nosotros lo que hacemos es evitar que el daño sea mayor, o intentar que el daño sea el menos posible, y eso lo hacemos con esta parte que es el masaje perineal”-

Además del masaje, se trabajan posturas, respiraciones, control del abdomen profundo y otras técnicas que ayudan a que la mujer afronte el parto con mayor preparación física y emocional. Esta preparación no solo previene lesiones, también reduce la ansiedad y mejora la recuperación posparto.

Fisioterapia posparto para un cuerpo que cambia

Después del parto, muchas mujeres sienten que su cuerpo ha cambiado de manera radical. Y es cierto. Pero lo que no es cierto es que «ya nunca volverás a estar bien» o que «esto es lo que toca». La fisioterapia del suelo pélvico posparto tiene como objetivo restaurar la funcionalidad, aliviar molestias y prevenir problemas a largo plazo.

Durante esta etapa, los fisioterapeutas evaluamos el estado de la musculatura perineal, los posibles prolapsos, la función abdominal y la recuperación general de la postura y del tono corporal. En muchos casos, las mujeres han sufrido episiotomías o desgarros que requieren atención específica para que la cicatrización no genere tensiones, dolor o disfunciones futuras.

El trabajo incluye tanto ejercicios de activación muscular como terapia manual, técnicas de respiración, reeducación postural y pautas de ergonomía para el día a día. También se aborda el regreso a la actividad física y sexual de forma segura.

Esta etapa es tan importante como la preparación al parto. No se trata solo de «volver a hacer deporte» o «bajar barriga», sino de restaurar una base funcional sólida para evitar complicaciones como la incontinencia, el dolor pélvico o la diástasis abdominal.

Cómo fortalecer el suelo pélvico correctamente

Fortalecer el suelo pélvico de forma efectiva no se trata solo de repetir ejercicios de Kegel sin guía. De hecho, en muchos casos, estos ejercicios mal realizados pueden empeorar la situación. El primer paso siempre debe ser una evaluación individualizada por parte de un fisioterapeuta especializado.

Una vez evaluado el estado del periné, se pueden diseñar rutinas personalizadas que incluyan:

Activación consciente: Aprender a contraer y relajar correctamente el suelo pélvico, coordinado con la respiración.

Ejercicios hipopresivos: Muy útiles para activar el transverso abdominal y elevar las vísceras sin ejercer presión sobre el periné.

Biofeedback: Dispositivos que permiten ver si estás haciendo bien los ejercicios, mejorando el control y la progresión.

Electroestimulación: En casos donde hay debilidad severa, puede utilizarse como ayuda terapéutica.

Además, es clave entender que fortalecer no siempre implica «apretar más». A veces, el suelo pélvico está demasiado tenso y necesita relajación antes de ganar fuerza. Como dice la experiencia desde consulta: “Un periné que está muy tenso, si tú le pides que se estire… se rompería”.

Por eso, el entrenamiento debe adaptarse a cada cuerpo, a cada historia y a cada necesidad específica. El suelo pélvico también necesita descanso, respiración y conciencia corporal, no solo fuerza.

Cuándo deberías acudir a un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico en suelo pélvico

La respuesta es más amplia de lo que parece. Debes acudir si presentas 

  • Pérdidas de orina al toser, reír o hacer ejercicio.
  • Dolor pélvico, lumbar o en las relaciones sexuales.
  • Sensación de pesadez vaginal o rectal.
  • Estreñimiento crónico o dificultad para vaciar el intestino.
  • Recuperación posparto, incluso si no tienes síntomas (la evaluación preventiva es clave).
  • Embarazo, especialmente en el tercer trimestre.
  • Dolor o secuelas tras cirugías ginecológicas o urológicas.

Pero también deberías acudir simplemente si quieres conocer mejor tu cuerpo, prevenir futuras lesiones o mejorar tu calidad de vida.

La fisioterapia del suelo pélvico no es solo para «cuando ya hay un problema», sino también para prevenir. Y es ahí donde tiene su mayor potencial.

Mitos y verdades sobre la fisioterapia del suelo pélvico

Como toda disciplina en crecimiento, la fisioterapia del suelo pélvico está rodeada de mitos que conviene desmontar.

Mito 1. «Solo es útil si tienes pérdidas de orina»
Falso. Como hemos visto, trata desde el dolor pélvico hasta la mejora del rendimiento deportivo.

Mito 2.  «Esto es solo para mujeres»
Error. También se trata a hombres con problemas de próstata, incontinencia o dolor pélvico crónico.

Mito 3.  «Después del parto todo vuelve a su sitio solo»
No siempre. Muchas mujeres arrastran secuelas durante años por no haber recibido la atención adecuada.

Mito 4.  «Los ejercicios de Kegel lo solucionan todo»
Incorrecto. A veces ni siquiera están indicados. Hay que valorar cada caso.

Mito 5.  «Es invasivo o incómodo»
La realidad es que los tratamientos son respetuosos, consensuados y adaptados al nivel de comodidad de cada paciente.

Romper estos mitos es clave para que más personas puedan beneficiarse de esta fisioterapia transformadora.

La visión desde la consulta lo que los pacientes aún no saben

Desde el otro lado de la camilla, lo que más sorprende es ver cuánta gente llega sin saber qué es realmente el suelo pélvico. Y también, lo mucho que cambia su percepción después de unas pocas sesiones.

“Fisioterapia y suelo pélvico es un gran desconocido de la fisioterapia en general… hay que suponer que es lo que hacemos nosotros como fisioterapeutas de suelo pélvico”, es algo que repetimos a diario en la consulta.

Lo que hacemos es educar, escuchar, tratar, acompañar. Nuestro trabajo tiene más que ver con empoderar a las personas que con hacer magia. Y los resultados no tardan en llegar  mujeres que recuperan su vida sexual sin dolor, que vuelven a correr sin miedo a perder orina, que entienden cómo su postura o su respiración afectan a su periné. Esa es la verdadera transformación.

El futuro de la fisioterapia pélvica 

Podemos concluir que la fisioterapia del suelo pélvico tiene un futuro brillante. Cada vez más centros sanitarios la integran como parte de los programas de salud integral, y se empiezan a ver protocolos en hospitales y clínicas privadas que incluyen la evaluación pélvica en sus rutinas.

Pero el cambio real vendrá cuando la población general entienda que esta especialidad no es un lujo, sino una necesidad. Una herramienta de bienestar, de prevención, de empoderamiento corporal.

En un mundo donde las mujeres están cada vez más informadas y activas respecto a su salud, la fisioterapia pélvica tiene el potencial de ser un pilar esencial en el autocuidado y en la medicina preventiva.

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